Edición 37, Finanzas

Contribución de la Banca de Desarrollo Mexicana al Financiamiento Bancario del Sector Empresarial Privado

Por: Dr. Marco Alberto Huidobro

Durante décadas, los gobiernos de diversos países han explorado diferentes vías para fomentar el acceso de las empresas al crédito bancario. En el caso de México, una de las estrategias más empleadas ha consistido en la participación pública en el mercado de crédito con el propósito de canalizar recursos financieros de bancos de desarrollo y de fideicomisos de fomento de propiedad gubernamental en favor de empresas privadas.

No obstante, se ha cuestionado por años el papel que han desempeñado las instituciones financieras del gobierno como promotoras del acceso al crédito para las empresas, ya que hay quienes consideran, por ejemplo, que su actuación beneficia principalmente a entidades del propio gobierno, o que no comparten información que aliente un mayor financiamiento por parte de los bancos privados. Incluso, no parece haber evidencia de que faciliten que la banca privada atienda a nuevos clientes.

Siguiendo este debate, Cotler señala que “en el caso de que la banca de desarrollo estuviera colocando recursos en sectores que presentan un bajo acceso al crédito de la banca comercial, debería ser posible detectar la presencia de diferencias significativas entre los deudores de la banca de desarrollo y la comercial”. Este señalamiento es particularmente relevante, ya que, de no existir alguna diferencia entre las características de los deudores que atienden y de los créditos que ofrecen la banca privada y de gobierno, quedaría en entredicho la justificación económica de la intervención gubernamental en ese mercado. En otras palabras, si los bancos de desarrollo simplemente replicaran las prácticas de la banca comercial, por definición, no estarían promoviendo ni un mayor acceso ni una mayor eficiencia en el mercado de crédito.

Con base en ello, el estudio se desarrolla a partir de la siguiente pregunta de investigación:

¿Existen diferencias sustantivas entre las características de los acreditados y entre los créditos que conceden la banca comercial y la banca de desarrollo en favor de las empresas del sector privado?

La hipótesis inicial que plantea este trabajo es que no existen diferencias relevantes entre las características de los acreditados ni entre los créditos de la banca de desarrollo y de la banca comercial.

Para verificar esta hipótesis, el documento analiza la situación reciente del financiamiento bancario a empresas en México (el denominado Crédito Comercial Bancario) a partir de una base de datos muy amplia, de más de 1.6 millones de registros de créditos otorgados por bancos privados y del gobierno, al mes de diciembre de 2007. La información utilizada tiene cobertura nacional y abarca los créditos a empresas, a personas físicas con actividad empresarial y a entidades gubernamentales, en sus actividades productivas dentro de los sectores agropecuario, minero, manufacturero, industrial, comercial, de servicios y de servicios financieros. El interés principal del trabajo se ubica en los créditos a favor de empresas y personas físicas con actividad empresarial del sector privado.

Dicho análisis aporta indicios que sugiere la existencia de algunas diferencias significativas entre las características de los acreditados y entre los créditos que conceden la banca comercial y la banca de desarrollo en México. Con más detalle, la comparación realizada indica de manera destacada lo siguiente:

  • Para cualquier tamaño de empresa, los saldos promedio de crédito otorgados por la banca comercial son superiores a los de la banca de desarrollo.
  • En general, se observa una relación directa entre el monto promedio del crédito y el tamaño del acreditado.
  • En general, la banca mexicana no exige garantías en sus créditos, y prácticamente todos los casos con garantía correspondían a los bancos comerciales, quienes, además, exigían el más alto grado de prelación sobre ellas.
  • La banca del gobierno aplica tasas de interés más bajas que su contraparte privada, característica que no parece responder a menores costos de fondeo.
  • En términos generales, los plazos concedidos por la banca gubernamental son más amplios que los de la banca comercial, siendo más acentuada la diferencia en los segmentos de micro y medianos deudores.
  • Ni la banca del gobierno ni la banca privada financian a deudores con menos de dos años de edad, y ambas concentran sus préstamos en aquéllos con más de quince años. Por lo tanto, pareciera que la banca de desarrollo no necesariamente mejora el acceso de los deudores más jóvenes al mercado de crédito bancario.
  • Más del 95% de los acreditados de la banca son urbanos, lo que podría indicar una posible exclusión de las áreas rurales para poder obtener crédito bancario. Sin embargo, ello también puede ser un reflejo de la fuerte concentración en la generación de valor agregado en zonas urbanas, o de concentración en áreas urbanas de los domicilios de los deudores de la banca, quienes suelen estar legalmente asentados en las ciudades.
  • La mayor parte del financiamiento comercial bancario fluye en apoyo de las necesidades de corto plazo de los deudores, ya sea en la forma de capital de trabajo, sin un destino específico o para otras necesidades inmediatas, pero no necesariamente para inversión, ampliación o modernización de la planta productiva; esto podría atentar contra sus posibilidades futuras de crecimiento y de mayor competitividad.

Más adelante, el estudio extiende la hipótesis inicial y plantea que no existen diferencias relevantes entre los principales determinantes de los márgenes financieros que los bancos privados y los gubernamentales cobran en sus créditos al sector empresarial privado.

En particular, el documento estudia empíricamente si acaso los bancos de desarrollo replican los criterios de asignación de crédito que siguen los bancos privados al comparar cómo reaccionan sus tasas de interés, o mejor aún, sus márgenes financieros, ante cambios en el mismo conjunto de características de los créditos y de los acreditados.

En cuanto a las características de los créditos, se consideraron el tipo de institución acreedora, la existencia de garantía que respaldara al préstamo, el saldo, el plazo y el destino del crédito. Las características analizadas de los acreditados fueron las siguientes: si se trata de persona física o moral, su edad, su tamaño, su actividad económica y si residía en zona rural o urbana.

Nuevamente, se encontraron indicios de algunas diferencias significativas entre los principales determinantes de los márgenes financieros que la banca privada y la gubernamental asignan a sus acreditados del sector privado. Por lo tanto, los resultados rechazan la hipótesis planteada y permiten afirmar que la banca pública desempeña una labor que no responde necesariamente a los principios de rentabilidad privada que guían a los bancos comerciales. En general, se encontró que los principales determinantes del margen financiero son, en orden de importancia, los siguientes:

  1. El tipo de institución bancaria acreedora, ya que la banca privada aplica márgenes financieros mucho mayores que la banca de desarrollo.
  2. El tipo de persona acreditada, debido a que a las empresas se les asigna un margen financiero menor que a las personas físicas.
  3. La disponibilidad de una garantía que respalde al crédito, porque a quienes aportan una garantía se les fijan márgenes notablemente inferiores que a quienes no lo hacen.
  4. El tamaño del acreditado, ya que a medida que éste se incrementa, se reduce el margen financiero.
  5. El destino del financiamiento, dado que a los préstamos que apoyan los requerimientos de liquidez se les determinan los márgenes financieros más altos.
  6. La actividad económica del solicitante, ya que el margen financiero aumenta conforme los deudores realizan sus actividades en los sectores primario, secundario y terciario, en ese orden, siendo el comercio y los servicios, en general, los que tienen los márgenes más altos.

Además, para entender algunas de las diferencias en los determinantes entre ambos tipos de banco, se propone la siguiente agrupación:

Diferencias determinadas institucionalmente. La banca comercial favorece en mayor medida al sector agropecuario a través de su margen financiero, y el sector financiero es el que recibe de la banca de desarrollo los márgenes más reducidos. Estas diferencias están determinadas exógenamente, ya que el gobierno ha decidido, desde hace años, que la banca de desarrollo dedicada a la atención del sector agropecuario (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura -FIRA- y Financiera Rural) actúe desde el segundo piso. El sector financiero (que en la base de datos utilizada se refiere, sobre todo, a intermediarios financieros no bancarios) canaliza el fondeo preferencial, principalmente y sobre todo de Nacional Financiera, en favor de empresas y de personas físicas dedicadas a actividades diferentes a las del sector primario.

Diferencias en el plazo y el destino de los créditos. Los bancos de fomento fijan márgenes financieros significativamente más bajos que los que la banca privada fija a los préstamos que se colocan en plazos mayores de dos años, así como a aquéllos con propósitos de inversión, de ampliación o modernización de la planta productiva, lo que resulta compatible con la función tradicional de la banca de desarrollo. No obstante, los efectos favorables de esta práctica pueden ser muy limitados, ya que menos de la mitad de los créditos de los bancos públicos se colocan a plazos mayores a dos años. De hecho, tanto los bancos privados como los del gobierno concentran más del 95% de sus créditos en plazos menores a cinco años.

Diferencias de grado. Algunas de las diferencias constituyen, en realidad, diferencias exclusivamente de grado o magnitud, dado que van en la misma dirección. Tal es el caso de las reducciones detectadas en el margen a medida que aumenta el tamaño del deudor. Por otro lado, ni la banca comercial ni la de desarrollo financian a deudores con menos de dos años de edad, y ambos concentran sus préstamos en aquéllos con más de quince años.

Conclusiones

Tres son las conclusiones centrales de este trabajo. En primer lugar, que la banca de desarrollo mexicana no siempre actúa de la misma manera que la banca privada en cuanto a otorgamiento de crédito. En específico, existen algunas diferencias entre las características de los créditos que otorgan y entre los acreditados que atiende cada tipo de banco. En segundo lugar, que no se cuenta con evidencia suficiente para afirmar que la banca del gobierno determina los márgenes financieros en sus créditos, de la misma manera como lo hacen los bancos comerciales. Tercero, lo anterior no implica necesariamente que la banca de fomento esté mitigando las imperfecciones de mercado que dan origen al problema de exclusión en el crédito.

En ese sentido, el estudio del Dr. Huidobro aporta evidencia empírica para evaluar la contribución de las instituciones bancarias del gobierno al mercado de crédito de nuestro país.

Referencias

Werner, M. (1994). “La banca de desarrollo 1988-1994: balance y perspectivas”, Comercio Exterior, Vol. 44, No. 12, diciembre.

Armendáriz, B. (1999). “Development Banking”. Journal of Development Economics, Vol. 58, February.

Benavides, G. y Huidobro, A. (2009). “Are Loan Guarantees Effective?: The Case of Mexican Government Banks”. Well-Being and Social Policy, Vol. 5, No. I, México.

Cotler, P. (2000). “El comportamiento de la banca de desarrollo en México y su compatibilidad con la política económica”. En El futuro de la banca de desarrollo: el reto del fomento económico. Federalismo y desarrollo, Año 13, No. 69, julio-agosto-septiembre, Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, México.

Sapienza, P. (2004). “The Effects of Government Ownership on Bank Lending”. Journal of Financial Economics, No. 72.

4 Comentarios

  1. FERNANDO HUIZAR
    Publicado 6 de julio, 2011 en 9:52 am | Permalink

    ¿Cuáles son las fuentes que usaron? Es importante saberlo.

  2. ALBERTO HUIDOBRO
    Publicado 30 de noviembre, 2011 en 12:31 pm | Permalink

    Hola. Es muy pertinente el comentario. Para su debida respuesta, sugiero atentamente a Fernando Huizar -y a todos los interesados- consultar la tesis que con los mismos datos se encuentra disponible en la biblioteca del ITAM.

  3. David Estrada
    Publicado 10 de diciembre, 2011 en 1:15 pm | Permalink

    El acceso al crédito en una economía es un factor importante para estimular el crecimiento
    y desarrollo económico , Es preocupante ver estos datos de la tendencia de la banca de desarrollo. Otorgar exclusivamente créditos a empresas con mas de 15 años de vida;
    No sirve para disminuir el acceso al crédito en el mercado. Deja de lado el 80% de la aportación al PIB por parte de las PYMES. Es factible que la banca de desarrolle modifique sus políticas para otorgar créditos.

    Es muy interesante comparar los resultados con lo que supuesta mente se quiere hacer así se puede hacer un llamado de atención al gobierno de sus políticas.
    Saludos..

  4. ALBERTO HUIDOBRO
    Publicado 6 de diciembre, 2012 en 11:29 pm | Permalink

    TOTALMENTE DE ACUERDO CON LAS OBSERVACIONES DE DAVID ESTRADA. PRECISAMENTE EN ELLO RADICA PARTE DE LA IMPORTANCIA DEL ESTUDIO EN QUE SE BASA ESTE ARTÍCULO Y ESTOS COMENTARIOS. POR CIERTO, ACTUALMENTE ESTA EN PROCESO UNA VERSIÓN REVISADA DE ESE ESTUDIO.

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